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I Don’t Wanna Be Cool anymore!

Los días pasaron a ser rutinarios y tus acciones mecánicas, te irritas con facilidad, te aíslas, te frustras y simplemente te rindes. ¡Cuidado! porque estos son algunos de los síntomas del Síndrome de Burnout.

‘’Exigencia, perfeccionismo, genialidad’’ ¿Quién te ha dicho que esa es la clave del éxito? Ser el mejor, destacar y que halaguen tu trabajo puede ser una gran trampa del ego, ¡ojo ahí! Conocerte es el primer paso para detectar los límites entre disfrutar y padecer. 

El síndrome de Burnout es también conocido como desgastamiento laboral. Aunque esta no es una enfermedad en sí misma, se reconoce como el detonante de otros problemas de salud física y mental más graves.

¿Tengo o he tenido el Síndrome de Burnout?

Luego de haber leído de que se trata, seguro se te viene esa pregunta a la cabeza. Lamentablemente todos somos propensos a tenerlo por lo menos alguna vez en nuestras vidas, sobre todo si las condiciones en tu trabajo o en tu salón de clases (porque sí, cualquier estudiante también puede presentarlo) no son las más adecuadas para llevar día a día.

Durante los últimos años, gracias a las nuevas tendencias y a las culturas organizacionales pensadas para todos los integrantes de cualquier organización u empresa, la manifestación de agotamiento laboral se reduce en ciertos sectores. Sin embargo, muchas veces somos nosotros mismos quienes nos exigimos más de lo necesario, saturándonos y llevándonos al límite de la ‘’perfección’’, pero ¿Qué es la perfección? ¿acaso no es totalmente subjetiva?

Para todos los que estamos en el mundo de la creatividad, sufrir este tipo de escenas puede llevarnos a planteos existenciales que pueden ser evitados. Les queremos dejar algunos de los tips que a nosotros nos hacen más simples esos momentos, y si bien no son una guía verificada por profesionales de la salud, seguro te ayudarán mucho a proteger tu energía:

1.Tómate en serio tus horas de descanso. Come, da una vuelta, estírate y habla con quienes te rodean sobre temas distintos a los que se comentan en horario laboral.

2. Aprende a delegar. Las cargas compartidas pesan menos.

3. Hidrátate. Recuerda ¡8 vasos de agua al día! ;D 

4. Medita. ¡Ommm! Limpia tu mente de basura! Sí, al igual que toooodos los días nos cepillamos los dientes para tener una limpieza bucal, ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestra mente? Si eres escéptic@ y meditar con unos cuencos tibetanos de fondo y en posición de buda no es lo tuyo, entonces puede servirte cerrar los ojos por unos minutos en un lugar tranquilo, y simplemente escuchar tu respiración, estar atento a ella, contar las inhalaciones y exhalaciones si es necesario para que tu foco esté en el aquí y el ahora, meditar se dice: es EL ARTE DE NO HACER NADA. Y claramente los que somos bien exigentes no nos damos tiempo a eso. Recuerda: Tu salud mental también es tan vital como la física. 

5. Haz actividad física: mantente activo, el cerebro necesita seretonina para la felicidad y esto se logra entre otras acciones gracias a la actividad física, unos 30-40 minutos por día son suficientes, camina, baila, haz algo para descontracturar tu cuerpo. 

6. Acéptate: todos somos distintos y esa es la magia. Ve a tu tiempo, no te compares. Los logros de los demás tienen sacrificios que no conoces, al igual que los tuyos. Crea tu camino. 

7. Trabaja en lo que amas, y ama lo que haces. Ver tu responsabilidad con pasión te motivará a que todo lo que hagas salga sin presión solo porque realmente lo disfrutas.

Ahora que sabes que nos pasa a muchos, y que para ser genial lo primero es cuidar tu energía, ¿Te animas a reintentarlo?

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